
Falta aun para que lleguen las elecciones generales, pero los dos partidos mayoritarios hace tiempo que combaten en una guerra sin cuartel desde los medios de comunicación que tienen a su servicio (obsérvese que, voluntariamente, no escribo "les apoyan", pues eso sería escesivamente metafórico).
Este es el tercer domingo que El País publica una serie sobre los principales periodistas de la nueva ultra-derecha española que lideran Intereconomía y Libertad Digital/esRadio.
El título de la serie es bastante acertado: "Los jinetes del Apocalipsis", porque ciertamente escuchando/leyendo a estos periodistas predicadores parece que el fin del mundo esta cercano.
El artículo de hoy está dedicado a César Vidal [El País], escrito por José María Izquierdo, y leerlo ayuda bastante bien a identificar los principios básicos de la intransigencia de la derecha/izquierda españolas.
Aprovecha el subtítulo para calificar al cristianismo de "secta", uno de los temas recurrentes de El País, como si ellos mismo no fueran una secta que repite sin cesar las misma ideas para que vayan cuajando en el imaginario/ideario de sus lectores.
Recuerda que César Vidal en su blog insinuó que Zapatero era masón. Tal vez lo más interesante sea ver como, se trate el tema que se trate, la ultra-derecha no puede evitar terminar hablando de lo mismo: así reflexionando sobre la presunta masonería de ZP, Vidal aprovecha para preguntarse "¿Es casualidad que los movimientos separatistas de Vascongadas y Cataluña coincidan con el deseo histórico de Francia de mantener ambas regiones como Estados colchón que debiliten a España?". Idea eminentemente conspiranoica que haría las delicias de Iker Jiménez si éste no fuese alérgico a los temas políticos, o, hablando sobre los crímenes de Stalin: "El conocimiento de los crímenes de Stalin podría dar un golpe de muerte a esa versión falaz de la guerra civil española difundida por ZP y sus paniaguados (...) No resulta extraño (...) que el PSOE, los comunistas y los nacionalistas catalanes se opongan a que la gente sepa la verdad". Si al final resultará que los catalanes también tenemos la culpa de las purgas estalinistas... Y respecto a la "memoria histórica" dice que se trata de "otra estafa, otro timo, otro tocomocho más de la izquierda y los nacionalismos destinados a vaciar los bolsillos de los sufridos ciudadanos", de nuevo los nacionalistas de por medio.
Como Iker Jiménez, Vidal muestra interés por la grafología, mediante la cual realiza un "certero" retrato de ZP: "Se suele denominar a esta te específica la 'te del brazo en alto', porque de manera muy peculiar recuerda el saludo fascista y, a la vez, es un signo de autoritarismo". Personalmente no siento simpatía alguna por ZP, pero, desde luego, su política lo deslegitima suficientemente, sin necesidad de acudir a análisis tan dudosos, justificables sólo en quien sufre una monomania persecutoria.
Pero lo más sintomático ha sido recuperar esta afirmación que César Vidal atribuye a Hitler: "Nos hemos equivocado ayudando a Franco en esta guerra. Teníamos que haber ayudado a los socialistas españoles con la esperanza de convertirlos en nacionalsocialistas. Pero ya es tarde". La única fuente rastreable de esta cita es que proviene del libro de Hugh Trevor-Roper, "The Last Days of Hitler". En este artículo del Telegraph se explica como Trevor-Roper dió por buenos unos diarios presuntamente de Hitler pero falsificados por Konrad Kujau, un corredor de arte de poca monta, según se le califica en el artículo. [telegraph.co.uk]
Este es el tercer domingo que El País publica una serie sobre los principales periodistas de la nueva ultra-derecha española que lideran Intereconomía y Libertad Digital/esRadio.
El título de la serie es bastante acertado: "Los jinetes del Apocalipsis", porque ciertamente escuchando/leyendo a estos periodistas predicadores parece que el fin del mundo esta cercano.
El artículo de hoy está dedicado a César Vidal [El País], escrito por José María Izquierdo, y leerlo ayuda bastante bien a identificar los principios básicos de la intransigencia de la derecha/izquierda españolas.
Aprovecha el subtítulo para calificar al cristianismo de "secta", uno de los temas recurrentes de El País, como si ellos mismo no fueran una secta que repite sin cesar las misma ideas para que vayan cuajando en el imaginario/ideario de sus lectores.
Recuerda que César Vidal en su blog insinuó que Zapatero era masón. Tal vez lo más interesante sea ver como, se trate el tema que se trate, la ultra-derecha no puede evitar terminar hablando de lo mismo: así reflexionando sobre la presunta masonería de ZP, Vidal aprovecha para preguntarse "¿Es casualidad que los movimientos separatistas de Vascongadas y Cataluña coincidan con el deseo histórico de Francia de mantener ambas regiones como Estados colchón que debiliten a España?". Idea eminentemente conspiranoica que haría las delicias de Iker Jiménez si éste no fuese alérgico a los temas políticos, o, hablando sobre los crímenes de Stalin: "El conocimiento de los crímenes de Stalin podría dar un golpe de muerte a esa versión falaz de la guerra civil española difundida por ZP y sus paniaguados (...) No resulta extraño (...) que el PSOE, los comunistas y los nacionalistas catalanes se opongan a que la gente sepa la verdad". Si al final resultará que los catalanes también tenemos la culpa de las purgas estalinistas... Y respecto a la "memoria histórica" dice que se trata de "otra estafa, otro timo, otro tocomocho más de la izquierda y los nacionalismos destinados a vaciar los bolsillos de los sufridos ciudadanos", de nuevo los nacionalistas de por medio.
Como Iker Jiménez, Vidal muestra interés por la grafología, mediante la cual realiza un "certero" retrato de ZP: "Se suele denominar a esta te específica la 'te del brazo en alto', porque de manera muy peculiar recuerda el saludo fascista y, a la vez, es un signo de autoritarismo". Personalmente no siento simpatía alguna por ZP, pero, desde luego, su política lo deslegitima suficientemente, sin necesidad de acudir a análisis tan dudosos, justificables sólo en quien sufre una monomania persecutoria.
Pero lo más sintomático ha sido recuperar esta afirmación que César Vidal atribuye a Hitler: "Nos hemos equivocado ayudando a Franco en esta guerra. Teníamos que haber ayudado a los socialistas españoles con la esperanza de convertirlos en nacionalsocialistas. Pero ya es tarde". La única fuente rastreable de esta cita es que proviene del libro de Hugh Trevor-Roper, "The Last Days of Hitler". En este artículo del Telegraph se explica como Trevor-Roper dió por buenos unos diarios presuntamente de Hitler pero falsificados por Konrad Kujau, un corredor de arte de poca monta, según se le califica en el artículo. [telegraph.co.uk]
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