Escuchando hoy a Lucía Etxebarria en "Julia en la onda" acerca de la resurrección de la Ley Sinde, me ha surgido una certeza; se trate del tema que se trate esta "escritora" es persona implicada y, aun diría más, víctima.
Hoy en la tertulia declaraba que había entrada en internet y había descubierto una página donde se ofrecía su libro. Me ha hecho recordar el debate que mantuvieron en el mismo espacio acerca del "derecho al olvido" en Internet, denunciaba que se la acusaba injustamente de "plagio". Tal vez se refería a su entrada de Wikilaks, que dice:
"En 2001, la revista Interviú acusó a la escritora de plagiar al poeta leonés Antonio Colinas, premio Nacional de Literatura, en su libro Estación de Infierno (2001). El semanario afirmó también que su primera novela, la exitosa Amor, curiosidad, Prozac y dudas (1997), incluía en sus páginas frases enteras literales de Nación Prozac, de la periodista y escritora estadounidense Elizabeth Wurtzel. La autora española se defendió reivindicando el derecho a la intertextualidad y afirmó que estaba siendo víctima de un acoso mediático que le estaba resultando "tan traumático como una violación".2 Etxebarria demandó por un presunto delito de intromisión en el honor a la revista, pero Interviú fue absuelta el 4 de febrero de 2003 con una sentencia del juzgado de primera instancia número 52 de Madrid, donde se determinó que no había habido tal intromisión en su honor porque "la revista dio información veraz (...), Etxebarria plagió a don Antonio Colinas". La autora apeló entonces al Tribunal Constitucional.
En septiembre de 2006, el juzgado de lo mercantil número 2 de Valencia admitió a trámite una demanda civil por "apropiación indebida" y "vulneración del derecho de propiedad intelectual" que el psicólogo Jorge Castelló había presentado dos meses antes. En su escrito, Castelló explicaba cómo párrafos completos del libro de Etxebarria Ya no sufro por amor habían sido copiados de su artículo Dependencia emocional y violencia doméstica, publicado en 2004 en la web Psicocentro y la revista oficial de la Asociación Valenciana de Criminología. Finalmente no llegó a celebrarse juicio, puesto que Lucía Etxebarria y Jorge Castelló llegaron a un acuerdo extrajudicial en el que la escritora reconocía que había utilizado los textos del psicólogo y acordaba pagarle 3.000 euros de indemnización. Según la escritora, el incidente se había debido a un error material al haberse omitido las notas a pie de página donde indicaba la autoría de Jorge Castelló." [Wikipedia]
Respecto al tema del "derecho al olvido", que nos dejamos por el camino, me gustaría comentar que, en mi opinión, ese derecho debe ejercerlo (o ejecutarlo) por el editor primario de la noticia o información, y nunca puede ser obligación del buscador, ignorar/ocultar esa información.
Hoy en la tertulia declaraba que había entrada en internet y había descubierto una página donde se ofrecía su libro. Me ha hecho recordar el debate que mantuvieron en el mismo espacio acerca del "derecho al olvido" en Internet, denunciaba que se la acusaba injustamente de "plagio". Tal vez se refería a su entrada de Wikilaks, que dice:
"En 2001, la revista Interviú acusó a la escritora de plagiar al poeta leonés Antonio Colinas, premio Nacional de Literatura, en su libro Estación de Infierno (2001). El semanario afirmó también que su primera novela, la exitosa Amor, curiosidad, Prozac y dudas (1997), incluía en sus páginas frases enteras literales de Nación Prozac, de la periodista y escritora estadounidense Elizabeth Wurtzel. La autora española se defendió reivindicando el derecho a la intertextualidad y afirmó que estaba siendo víctima de un acoso mediático que le estaba resultando "tan traumático como una violación".2 Etxebarria demandó por un presunto delito de intromisión en el honor a la revista, pero Interviú fue absuelta el 4 de febrero de 2003 con una sentencia del juzgado de primera instancia número 52 de Madrid, donde se determinó que no había habido tal intromisión en su honor porque "la revista dio información veraz (...), Etxebarria plagió a don Antonio Colinas". La autora apeló entonces al Tribunal Constitucional.
En septiembre de 2006, el juzgado de lo mercantil número 2 de Valencia admitió a trámite una demanda civil por "apropiación indebida" y "vulneración del derecho de propiedad intelectual" que el psicólogo Jorge Castelló había presentado dos meses antes. En su escrito, Castelló explicaba cómo párrafos completos del libro de Etxebarria Ya no sufro por amor habían sido copiados de su artículo Dependencia emocional y violencia doméstica, publicado en 2004 en la web Psicocentro y la revista oficial de la Asociación Valenciana de Criminología. Finalmente no llegó a celebrarse juicio, puesto que Lucía Etxebarria y Jorge Castelló llegaron a un acuerdo extrajudicial en el que la escritora reconocía que había utilizado los textos del psicólogo y acordaba pagarle 3.000 euros de indemnización. Según la escritora, el incidente se había debido a un error material al haberse omitido las notas a pie de página donde indicaba la autoría de Jorge Castelló." [Wikipedia]
Respecto al tema del "derecho al olvido", que nos dejamos por el camino, me gustaría comentar que, en mi opinión, ese derecho debe ejercerlo (o ejecutarlo) por el editor primario de la noticia o información, y nunca puede ser obligación del buscador, ignorar/ocultar esa información.
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