Antes que nada lean este párrafo y después añadiré una pequeña reflexión:
""¿Qué nos ha pasado?", se pregunta dolido Ramón Jáuregui. No ha pasado nada, Ramón, es la cantinela de siempre, llevamos treinta años escuchándola. Tú conoces bien el nacionalismo vasco: el catalán es parecido, no te engañes. Hacerse siempre la víctima frente al enemigo de toda la vida no es nada nuevo. Aquí no hay argumentos, hay simple manipulación de sentimientos; todo vale. Nada ha cambiado en los nacionalistas catalanes durante treinta años: no quieren puentes, quieren quejarse." [La Vanguardia]
Tiene cojones que el que escribe esto sea de los que defienden que el castellano "está perseguido en Cataluña" y que se "discrimina a los castellanoparlantes". Eso sí que es victimismo (más bien diría lujuría de victimismo), eso sí es afición a la queja.
PS: Gran decepción con La Vanguardia, por dar espacio a demejante demágogo.
""¿Qué nos ha pasado?", se pregunta dolido Ramón Jáuregui. No ha pasado nada, Ramón, es la cantinela de siempre, llevamos treinta años escuchándola. Tú conoces bien el nacionalismo vasco: el catalán es parecido, no te engañes. Hacerse siempre la víctima frente al enemigo de toda la vida no es nada nuevo. Aquí no hay argumentos, hay simple manipulación de sentimientos; todo vale. Nada ha cambiado en los nacionalistas catalanes durante treinta años: no quieren puentes, quieren quejarse." [La Vanguardia]
Tiene cojones que el que escribe esto sea de los que defienden que el castellano "está perseguido en Cataluña" y que se "discrimina a los castellanoparlantes". Eso sí que es victimismo (más bien diría lujuría de victimismo), eso sí es afición a la queja.
PS: Gran decepción con La Vanguardia, por dar espacio a demejante demágogo.
No comments:
Post a Comment