En la entrada de Wikipedia sobre la Biblioteca de Alejandría, queda clara una sola cosa: se sabe muy poco sobre ella, y son muchas las teorías y especulaciones. Es por ello, un terreno propenso a la imaginación o, mejor dicho, a la interpretación, como ha hecho Alejandro Amenabar en su obra Agora, que más allá de su calidad cinematográfica, parece ser que incluye numerosas licencias históricas o, cuando menos, aventuradas hipótesis imposibles de probar. Básicamente en la película se acusa a los cristianso de haber destruido la Biblioteca de Alejandría.
Aquí está ya el primer error, pues la Gran Biblioteca de Alejandría había sido ya destruida antes de que los cristianos llegasen a esa ciudad, y lo que quedaba era la Biblioteca-hija o Biblioteca del Serapeo, fundada a finales del siglo IV.
Las causas de la destrucción de la Gran Biblioteca parece ser múltiples:
"En medio de los combates, teas incendiarias fueron lanzadas por orden de César contra la flota egipcia, reduciéndola a las llamas en pocas horas. Aunque según la versión del propio Julio César en su Bellum Alexandrinum la ciudad apenas si se vio afectada por el fuego, "por estar construidos los edificios sin maderas en que pueda cebarse el fuego".
No obstante, para otras fuentes clásicas este incendio se habría extendido hasta los depósitos de libros de la Gran Biblioteca, que se encontraba en el barrio de Bruquión, cercano al puerto)
Aquí está ya el primer error, pues la Gran Biblioteca de Alejandría había sido ya destruida antes de que los cristianos llegasen a esa ciudad, y lo que quedaba era la Biblioteca-hija o Biblioteca del Serapeo, fundada a finales del siglo IV.
Las causas de la destrucción de la Gran Biblioteca parece ser múltiples:
"En medio de los combates, teas incendiarias fueron lanzadas por orden de César contra la flota egipcia, reduciéndola a las llamas en pocas horas. Aunque según la versión del propio Julio César en su Bellum Alexandrinum la ciudad apenas si se vio afectada por el fuego, "por estar construidos los edificios sin maderas en que pueda cebarse el fuego".
No obstante, para otras fuentes clásicas este incendio se habría extendido hasta los depósitos de libros de la Gran Biblioteca, que se encontraba en el barrio de Bruquión, cercano al puerto)
a finales del siglo II y a lo largo del III, una serie de desastres se abatieron sobre la antigua capital de los Ptolomeos: en primer lugar, la llamada Guerra Bucólica (172-5), que se extendió hasta Alejandría; a ésta siguieron la rebelión de los usurpadores Avidio Casio (175) y Pescenio Níger (193-4); el brutal saqueo de Alejandría por capricho de Caracalla (215); la pléyade de tumultos y revueltas civiles y militares que hubo durante la Anarquía Militar a raíz de la crisis económica y la aplastante presión fiscal; los ataques de los blemmíes… La ciudad fue destrozada por Valeriano (253); de nuevo en 269, cuando se dio la desastrosa conquista de la ciudad por Zenobia, reina de Palmira; y en el 273, cuando Aureliano, al reconquistarla para los romanos, saqueó y destruyó completamente el Bruchión, desastre que dañó el Museo y la Biblioteca. Se dice que en aquella ocasión los sabios griegos se refugiaron en el Serapeo, que nunca sufrió con tales desastres, y otros emigraron a Bizancio. Finalmente, en 297 la revuelta del usurpador Lucio Domicio Domiciano acabó con Alejandría tomada y saqueada por las tropas de Diocleciano, tras un asedio de ocho meses (...) Se sabe asmismo que Diocleciano ordenó quemar millares de libros relacionados con la alquimia y las ciencias herméticas, para evitar que alguien pusiera en peligro la estabilidad monetaria que a duras penas se había conseguido restaurar.
(...)
En 330, con la fundación de la nueva capital imperial, Constantinopla, es probable que lo que restara de su contenido fuera incautado por las autoridades imperiales y trasladado a la Nueva Roma.
Para colmo, entre 320 y 1303 hubo 23 terremotos en Alejandría. El del 21 de julio de 365 fue particularmente devastador. Según las fuentes, hubo 50.000 muertos en Alejandría, y el equipo de Franck Goddio del Institut Européen d´Archéologie Sous-Marine, ha encontrado en el fondo de las aguas del puerto cientos de objetos y pedazos de columnas que demuestran que al menos el veinte por ciento de la ciudad de los ptolomeos se hundió en las aguas, incluyendo el Bruchión, supuesto enclave de la Biblioteca."
Parece pues que poco quedaba de la Gran Biblioteca de Alejandría, y lo que quedaba no sabemos si fue destruido por los cristianos o no:
"Algunos historiadores afirman que la Biblioteca del Serapeo fue saqueada y desperdigada o destruida; otros lo ponen en duda toda vez que no nos han llegado fuentes directas de que ello sucediera y en las referencias de la revuelta se recogen múltiples detalles pero ninguna alusión se hace a la Biblioteca. Así unas décadas después el historiador romano Sócrates de Constantinopla proporciona el relato de la revuelta en el libro V de su Historia ecclesiastica, escrita alrededor del año 440:
'A petición de Teófilo, obispo de Alejandría, el emperador publicó una orden para demoler los templos paganos en esa ciudad, ordenando también que debía ser puesto en ejecución bajo la dirección de Teófilo. Aprovechando la oportunidad, Teófilo se esforzó al máximo para exponer los misterios paganos al desprecio público. Y para comenzar ordenó que el Mithreum fuese limpiado y se exhibiesen los símbolos de sus sangrientos misterios, que caricaturizó en público. Luego saqueó el Serapeum, que también mostró lleno de supersticiones extravagantes, e hizo arrastrar el falo de Príapo por el foro. Así acabaron esos disturbios, con el gobernador de Alejandría, y el comandante en jefe de las tropas de Egipto ayudando a Teófilo a demoler los templos paganos.'
Para colmo, entre 320 y 1303 hubo 23 terremotos en Alejandría. El del 21 de julio de 365 fue particularmente devastador. Según las fuentes, hubo 50.000 muertos en Alejandría, y el equipo de Franck Goddio del Institut Européen d´Archéologie Sous-Marine, ha encontrado en el fondo de las aguas del puerto cientos de objetos y pedazos de columnas que demuestran que al menos el veinte por ciento de la ciudad de los ptolomeos se hundió en las aguas, incluyendo el Bruchión, supuesto enclave de la Biblioteca."
Parece pues que poco quedaba de la Gran Biblioteca de Alejandría, y lo que quedaba no sabemos si fue destruido por los cristianos o no:
"Algunos historiadores afirman que la Biblioteca del Serapeo fue saqueada y desperdigada o destruida; otros lo ponen en duda toda vez que no nos han llegado fuentes directas de que ello sucediera y en las referencias de la revuelta se recogen múltiples detalles pero ninguna alusión se hace a la Biblioteca. Así unas décadas después el historiador romano Sócrates de Constantinopla proporciona el relato de la revuelta en el libro V de su Historia ecclesiastica, escrita alrededor del año 440:
'A petición de Teófilo, obispo de Alejandría, el emperador publicó una orden para demoler los templos paganos en esa ciudad, ordenando también que debía ser puesto en ejecución bajo la dirección de Teófilo. Aprovechando la oportunidad, Teófilo se esforzó al máximo para exponer los misterios paganos al desprecio público. Y para comenzar ordenó que el Mithreum fuese limpiado y se exhibiesen los símbolos de sus sangrientos misterios, que caricaturizó en público. Luego saqueó el Serapeum, que también mostró lleno de supersticiones extravagantes, e hizo arrastrar el falo de Príapo por el foro. Así acabaron esos disturbios, con el gobernador de Alejandría, y el comandante en jefe de las tropas de Egipto ayudando a Teófilo a demoler los templos paganos.'
Para algunos comentaristas es lógico pensar que si se hubiese producido la destrucción de los libros por órdenes de Teófilo el relato habría recogido alguna referencia, por ello no hay acuerdo entre los historiadores en torno a la suerte que corrió la Biblioteca del Serapeo. Algunos creen que seguramente se salvaron buena parte de los fondos de la Biblioteca, toda vez que habrían sido trasladados con anterioridad, otros que ya para aquel tiempo no existía la Biblioteca como tal."
Respecto al personaje de Hipatia y su relación con la biblioteca, "no hay ninguna referencia literaria que vincule ambos sucesos. Su asesinato tuvo lugar en el año 416, la Gran Biblioteca no sobrevivió más allá del siglo III, o quizá del IV, y su sucesora, la Biblioteca-hija del Serapeo en todo caso de haber desaparecido en este periodo lo habría hecho con mayor probabilidad en el año 391. Por otra parte según las fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propia casa, no constando que tuviera un vínculo directo con la institución, y fue asaltada en la calle y llevada al Cesáreo, donde fue asesinada, no al Serapeo".
Respecto al personaje de Hipatia y su relación con la biblioteca, "no hay ninguna referencia literaria que vincule ambos sucesos. Su asesinato tuvo lugar en el año 416, la Gran Biblioteca no sobrevivió más allá del siglo III, o quizá del IV, y su sucesora, la Biblioteca-hija del Serapeo en todo caso de haber desaparecido en este periodo lo habría hecho con mayor probabilidad en el año 391. Por otra parte según las fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propia casa, no constando que tuviera un vínculo directo con la institución, y fue asaltada en la calle y llevada al Cesáreo, donde fue asesinada, no al Serapeo".