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Wednesday, April 22, 2009

El heroísmo del Real Madrid

Todos los clubs del mundo suelen creerse distintos al resto. Todos los aficionados creen que su club es mejor que los demás o, simplemente, que tiene una cualidad o una característica de la que los demás carecen.

En el caso del Real Madrid, esas supuestas cualidades han sido la caballerosidad, la categoría, el señorío... Personalmente, desde que tengo uso de razón no he visto nunca ese señorío; Mendonza, Sanz, Florentino, Calderón, Boluda...ninguno de ellos destacaba por su categoría moral, por su saber estar ni por su grandeza (sólo Florentino lo disimulaba a base de millones).

Pero en los últmos tiempos (especialmente en la presente temporada) el Madrid se ha apoderado de un nuevo adjetivo: heroíco. Es una forma de esconder la aridez y racanería de su juego.

"Lección de fe y heroicidad", títula la crónica del partido de anoche contra el Getafe en su web. Seguramente vimos partidos distintos; es cierto que el Madrid ganó el partido con un gol en el minuto tres del descuento, pero el heroísmo brillo por su ausencia.
En realidad la cuestión se zanja con una única reflexión, ¿qué puede haber de heroíco en que el segundo clasificado de la Liga gane al decimosexto por la mínima en su casa?

Pero si analizamos el partido las cosas aún resultan menos heroícas, la primera parte del Real Madrid fue, en palabras de Michael Robinson, "patética". Sólo salvada por un clarísimo regalo del 'Cata' Díez en el minuto 45, después de que el Getafe haya bailado al Madrid y desaprovechado diversas ocasiones.

En la segunda parte el Madrid sale más motivado (sólo faltaría) pero sin llegar a imponerse. Marcan los dos y se sitúa el empate a dos en el marcador.

Y entonces el heroísmo de Pepe se descontrola y agrede a Casquero y a Albín, tras cometer penalty. El Getafe dispone de la posibilidad de adelantarse en el marcador pero Casquero realiza el peor lanzamiento de penalty de la historia. A continuación, un pisotón de Javi García a Granero, que el árbitro no ve, y que provoca una tangana en la que se destapa el heroísmo de Marcelo. Al poco, el Madrid marca el gol de la victoria en una acción individual de Higuaín.

Que alguien me explique donde está el heroismo, por favor. Pero aún hay más: de camino a los vestuarios, Marcelo se burla de los jugadores del Getafe por la derrota: "Entonces Marcelo se acercó al Cata y le sacó la lengua, ante la provocación del jugador brasileño del Madrid, el jugador del Getafe estalló y se dirigió a rendir cuentas con Marcelo" [rtve.es]...Eso sí es heroísmo! Eso sí es señorio!

No se vayan todavía, señores, aún hay más heroísmo; en la rueda de prensa Juande justifica a Pepe con unas declaraciones realmente sorprendentes: "...una persona es mucho más grande que un balón". Sin comentarios.

Pepe, el tarado








Es relativamente habitual ver en el fúbtol disputas, peleas y agresiones. La semana pasada pudimos ver, en un partido de la liga francesa, dos jugadores se enzarzaban en una pelea de patio de colegio por el balón; y todos recordamos el cabezazo de Zidane a Materazzi, que tal vez le costó el título a su selección.

Pero lo de anoche de Pepe fue algo totalmente distinto. No recurdo haber visto nunca a un futbolista supuestamente profesional agredir de esta manera a un contrario en el suelo. Sí pisotones, como el que le dió Javi García a Granero en el primer minuto del descuento (y que, ni el arbitro, ni las cámaras de Canal+ vieron o quisieron ver) a jugadores en el suelo, pero la agresión de Pepe va mucho más allá. Mientras veía las repeticiones de la jugada, me venían a la mente las palabras del Sargento Hartman en La chaqueta metálica (Full Metal Jacket) de Kubrick: "Tarado, ¿qué funciona mal en tu puta cabeza? ¿No te hacían caso tu papá y tu mamá?".

Según el acta arbitral, Pepe “fue expulsado por empujar por detrás a un contrario evitando una ocasión manifiesta de gol. Una vez en el suelo y con el juego detenido, el jugador local le propinó una patada al jugador objeto de la falta, y un puñetazo en la cara a un adversario”. Y proseguía: “cuando abandona el terreno de juego se dirige al cuarto árbitro con la siguiente frase: ‘sois todos unos hijos de puta’" [fuente]. Y tras el 3-2, se fue corriendo hacia un córner para abrazar a sus compañeros”.

O según Público, "Y Pepe perdió toda legitimidad para seguir jugando al fútbol.

El portugués ensució con una agresión múltiple la camiseta que viste y la Liga que le da cobijo. Cometió penalti sobre Casquero y nada más escuchar el silbato del árbitro, con el rival en el suelo, le asestó dos patadas. Buscaba la cabeza del azulón. Luego volvió a por él y le apretó contra el suelo y le pisó. Y cuando Gavilán y Albín le separaron, empujó al primero y asestó un puñetazo al segundo en la cara."

No se cuántos partidos de sanción le pueden caer a un jugador por todo esto, pero, sin duda su acción merece el máximo de los cástigos. Frecuentemente se reflexiona sobre la influencia de lo que hacen los jugadores sobre la juventud, sobre su imagen y el ejemplo que dan. Pepe con su violencia salvaje se muestra un ejemplo intolerable, y una publicidad nefasta para la Liga Española en el resto del mundo (no se engañenen, su agresión se verá en la mayor parte de televisiones del mundo) y para el Real Madrid (que infructuosamente intenta mantener su supuesto señorío).

Pepe pidió perdón por su salvajada, sabiamente aconsejado por alguien con algo en la cabeza, pero lo suyo no es un calentón, es un acto de violencia intolerable e injustificable.

O eso parece, porque sí hay quién es capaz de justificar a Pepe; y esa persona es su entrenador, Juande Ramos, quien, seguramente temeroso de perder a Pepe para lo que queda de liga (lo cual sería una sanción ridícula en proporción a sus actos) decidió intentar justificarle de alguna manera, llegando a afirmar que "Pepe ha perdido los nervios pero no ha agredido a Casquero" [fuente]. Pepe "estaba más enfadado consigo mismo pero en ningún momento ha querido agredir al jugador del Getafe y solo ha lanzado patadas al aire por su enfado"; explicación esperpéntica pero indignante cuando se han visto los vídeos que encabezan este artículo.