Durante el pasado lunes, cualquiera que sintonizase el canal "24 horas" del "ente" (RTVE)
podía ver en la esquinita superior izquierda dos pequeñas fotos de Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, acompañados por una cuenta atrás que anunciaban el debate. Por algún extraño mecanismo mental, esas dos imágenes le hacían acordarse al que esto escribe de los famosos guiñoles de Canal+.
Respecto al debate en sí, no fue tan aburrido como esperaba; lo cual no es mucho, porque temía que tendría los mismos efectos que un somnífero sobre mi organismo.
Así, de primeras, lo que más me sorprendió fue que Rubalcaba estaba mucho más nervioso de lo que se esperaba de él, y que Rajoy pasase todo el tiempo que no dedicó a responder a Rubalcaba (especialmente acusándole de lanzar "insidias") a leer (afortunadamente no eran notas manuscritas por él mismo).
En mi opnión Rubalcaba ganó el primer bloque y Rajoy el segundo, siendo el tercero puro tiempo de descuento.
Permítanme un símil futbolístico para explicar porque creo que Rubalcaba ganó el primer bloque: imaginen que al final de la Liga Barcelona o Madrid llegan con 15 puntos de diferencia el uno sobre el otro. Imaginen que en el último enfrentamiento entre ambos en la Liga el que va segundo gana el partido. Evidentemente la Liga la habrá gando el primero pero enfrentamiento lo habrá gando el segundo.
Algo así le sucedió a Rubalcaba en el primer bloque: llegaba en una situación tan adversa que era imposible que consiguiese salir bien parado. Aun así consiguió acorralar a Rajoy con la estrategia recurrente del PSOE de sembrar el miedo respecto a la llegada del PP. Su apuesta fue exitosa (como prueba que el minuto más visto del debate fue cuando Rubalcaba inquiría machaconamente a Rajoy sobre su programa en cuanto a los desempleados). Sí, es el recurso de siempre del PSOE pero le sirvió a Rubalcaba para evitar que Rajoy pudiese bombardearle con los datos catastróficos de la economía española.
Lo mejor de Rubalcaba fue como intentó atacar el punto débil que se le adjudica a Rajoy: la indefinición de su programa. Muy teatralmente dispuso el programa de su rival abierto sobre la mesa, y de vez en cuando le interpeló acerca del significado de algunos de los pasajes escritos en él, consiguiendo sembrar dudas acerca del conocimiento del cadidato popular de su programa.
Desgraciadamente para Rubalcaba, no consiguió desarrollar esta estrategia durante el segundo bloque, en el que Rajoy, muy hábilmente, prolongó el debate económico argumentando que el desarrollo de la política social se basa exclusivamente en las circunstancia económicas.
Los temas ausentes fueron notorios, entre ellos ETA; algo sorprendente en el caso de Rajoy, porque entre los militantes de su partido son constantes las referncias a la banda terrorista, como el "ETA vota Rubalcaba".
PS: Como apunte personal, escribir esta entrada me ha hecho sentir viejo (desde un punto de vista de mi edad 2.0) ya que este blog es suficientemente antiguo para haber comentado ya el anterior debate (el que enfrentó a Rajoy con Zapatero).
podía ver en la esquinita superior izquierda dos pequeñas fotos de Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, acompañados por una cuenta atrás que anunciaban el debate. Por algún extraño mecanismo mental, esas dos imágenes le hacían acordarse al que esto escribe de los famosos guiñoles de Canal+.
Respecto al debate en sí, no fue tan aburrido como esperaba; lo cual no es mucho, porque temía que tendría los mismos efectos que un somnífero sobre mi organismo.
Así, de primeras, lo que más me sorprendió fue que Rubalcaba estaba mucho más nervioso de lo que se esperaba de él, y que Rajoy pasase todo el tiempo que no dedicó a responder a Rubalcaba (especialmente acusándole de lanzar "insidias") a leer (afortunadamente no eran notas manuscritas por él mismo).
En mi opnión Rubalcaba ganó el primer bloque y Rajoy el segundo, siendo el tercero puro tiempo de descuento.
Permítanme un símil futbolístico para explicar porque creo que Rubalcaba ganó el primer bloque: imaginen que al final de la Liga Barcelona o Madrid llegan con 15 puntos de diferencia el uno sobre el otro. Imaginen que en el último enfrentamiento entre ambos en la Liga el que va segundo gana el partido. Evidentemente la Liga la habrá gando el primero pero enfrentamiento lo habrá gando el segundo.
Algo así le sucedió a Rubalcaba en el primer bloque: llegaba en una situación tan adversa que era imposible que consiguiese salir bien parado. Aun así consiguió acorralar a Rajoy con la estrategia recurrente del PSOE de sembrar el miedo respecto a la llegada del PP. Su apuesta fue exitosa (como prueba que el minuto más visto del debate fue cuando Rubalcaba inquiría machaconamente a Rajoy sobre su programa en cuanto a los desempleados). Sí, es el recurso de siempre del PSOE pero le sirvió a Rubalcaba para evitar que Rajoy pudiese bombardearle con los datos catastróficos de la economía española.
Lo mejor de Rubalcaba fue como intentó atacar el punto débil que se le adjudica a Rajoy: la indefinición de su programa. Muy teatralmente dispuso el programa de su rival abierto sobre la mesa, y de vez en cuando le interpeló acerca del significado de algunos de los pasajes escritos en él, consiguiendo sembrar dudas acerca del conocimiento del cadidato popular de su programa.
Desgraciadamente para Rubalcaba, no consiguió desarrollar esta estrategia durante el segundo bloque, en el que Rajoy, muy hábilmente, prolongó el debate económico argumentando que el desarrollo de la política social se basa exclusivamente en las circunstancia económicas.
Los temas ausentes fueron notorios, entre ellos ETA; algo sorprendente en el caso de Rajoy, porque entre los militantes de su partido son constantes las referncias a la banda terrorista, como el "ETA vota Rubalcaba".
PS: Como apunte personal, escribir esta entrada me ha hecho sentir viejo (desde un punto de vista de mi edad 2.0) ya que este blog es suficientemente antiguo para haber comentado ya el anterior debate (el que enfrentó a Rajoy con Zapatero).
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