Vivimos tiempos turbulentos. Afortunadamente no sufrimos ninguna gran guerra que azote Europa o el mundo, pero sí una guerra subterranea (ni siquiera una guerra fría) sinó una lucha oculta: las fuerzas del mercado (es decir, los especuladores), los mismos que llevaron al mundo al borde del colapso, ahora se erigen desde la sombra, como los únicos conocedores del camino de salvación.
Diversos paises europeos (entre ellos España) están sufriendo los azotes del mercado. Parecía que los principales beneficiarios de esta situación eran las economías anglosajonas (EEUU y Reino Unido). Pero tampoco EEUU está libre de convulsiones: el gobierno de la principal economía mundial puede SUSPENDER PAGOS. Lo inconcebible se vuelve real. El mismo programa espacial norteamericano se ha visto afectado, casi reducido a la nada por los recortes. Incluso la inversión militar norteamericana se verá reducida.
Pero no se engañen, los hay que siguen enriqueciéndose: cuanto mayores son las pérdidas de la mayoría, mayores los beneficios de una minoría. ¿Adivinan quiénes son?
Pero al mismo tiempo se producen también noticias positivas; entre ellas tres principalmente:
1. Rechazo a la ley del legítimo impedimiento de Berlusconi, y su promesa de no presentarse a las siguientes elecciones.
2. La dimisión de Francisco Camps por la imputación en el "caso de los trajes".
3. Las turbulencias que han afectado al imperio de Rupert Murdoch que, irónicamente, es probablemente el principal difusor de las teorías de los especuladores que hundieron el mercado.
Diversos paises europeos (entre ellos España) están sufriendo los azotes del mercado. Parecía que los principales beneficiarios de esta situación eran las economías anglosajonas (EEUU y Reino Unido). Pero tampoco EEUU está libre de convulsiones: el gobierno de la principal economía mundial puede SUSPENDER PAGOS. Lo inconcebible se vuelve real. El mismo programa espacial norteamericano se ha visto afectado, casi reducido a la nada por los recortes. Incluso la inversión militar norteamericana se verá reducida.
Pero no se engañen, los hay que siguen enriqueciéndose: cuanto mayores son las pérdidas de la mayoría, mayores los beneficios de una minoría. ¿Adivinan quiénes son?
Pero al mismo tiempo se producen también noticias positivas; entre ellas tres principalmente:
1. Rechazo a la ley del legítimo impedimiento de Berlusconi, y su promesa de no presentarse a las siguientes elecciones.
2. La dimisión de Francisco Camps por la imputación en el "caso de los trajes".
3. Las turbulencias que han afectado al imperio de Rupert Murdoch que, irónicamente, es probablemente el principal difusor de las teorías de los especuladores que hundieron el mercado.
