Vamos a iniciar una pequeña serie sobre el anticlericalismo, sus formas y sus argumentos. Estos últimos suelen ser, en la inmensa mayoría de ocasiones, recurrentes: la Iglesia/religión tiene "la culpa" de todo, todas las religiones son iguales, etc. En ocasiones uno se pregunta a qué se debe tan poca originalidad de argumentos; existen anticlericales notables, pero no argumentos anticlericales notables, de hecho, casi todos ellos son mediocres.
Muchos anticlericales utilizan los crímenes, reales o imaginarios, cometidos por la Iglesia, para deslegitimarla. Centremonos sólo en los reales. Por ejemplo, la Inquisición. Dejando de lado los siglos que han pasado desde que la Inquisición cometió sus crímenes, existen dos factores que los anticlericales siempre prefieren ignorar: el primero es que la Inquisición fue un instrumento básicamente político ("La Inquisición se convirtió en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona, a quien servía como instrumento del poder real", Wikipedia). Lo importante del tiempo que ha pasado desde entonces, no es porque consideremos que los crímenes "prescriben" al cabo de cierto número de siglos, sinó porque la Inquisición, como todo hecho histórico, debe ser contextualizada en su época, y no juzgada desde el punto de vista actual. En este sentido, la época en la que se sitúa la Inquisición es una época cruel y dura en la historia europea.
Hay incluso quienes culpan a la Iglesia de que la Edad Media fuese una época tan oscura. Parece bastante evidente que si la Edad Media fue como fue, es debido principalmente, al sistema feudal y sus consecuencias; y al hacinamiento de personas por primera vez en la historia sin higiene ni sanidad (que desemboca en las epidemias de peste).
Existe otro grupo de argumentos mucho más actuales, que son los que utilizan los crímenes cometidos por MIEMBROS de la Iglesia en decadas recientes, esto es, los casos de abusos a menores ocurridos en Irlanda, EEUU y otros lugares. Nadie duda de la gravedad de estos hechos, y la Iglesia menos que ello (recordemos que en todo el nuevo testamento, sólo existe un pasaje susceptible de ser interpretado como una justificación de la pena de muerte, y es precisamente a los que ofenden a los menores, Mateo 18,6); pero la pregunta es, ¿deslegitima esto a la Iglesia en su conjunto?
Evidentemente la respuesta es no... Pero supongamos que fuese sí, ¿no quedaría entonces deslegimizada la izquierda por los múltiples crímenes cometidos en su nombre? Recordemos que en el pasado siglo, millones de personas fueron asesinados, deportados torturados, en todo el mundo en nombre de la Iglesia. Desde Cuba hasta Rusia, en China, Camboya, todo el este de Europa, los crímenes de la izquierda fueron incontables. No sólo eso, incluso en democracia, se cometieron crímenes en nombre de la izquierda (recordemos los GRAPO).
Pero aun así existe una diferencia crucial. Los casos de pederastía cometidos por miembros de la Iglesia fueron crímenes cometidos en el seno de la Iglesia, aprovechándose de su situación en la Iglesia en muchos casos, pero NUNCA en nombre de la Iglesia; por contra los crímenes cometidos por la izquierda fueron EN NOMBRE de la izquierda. Ahí radica una diferencia fundamental. La diferencia entre los crímenes cometidos EN NOMBRE de una creencia y los crímenes cometidos por MIEMBROS de una creencia es fundamental.
En este sentido, recordemos la denuncia realizada por Amnistía Internacional sobre violaciones y vejaciones cometidos en los centros de acogida de menores [Antena3]. Estas denuncias, de confirmarse, no deslegitiman el trabajo realizado por miles de profesionales con menores, muchos de ellos conflictivos, ni las instituciones. Como en el caso de la Iglesia, los autores de los delitos deben ser perseguidos y castigados, y los encubridores con ellos. No deben aceptarse atenuantes ni acuerdos entre las partes (basta que la Administración se persone como acusación supongo). Pero en ninguno de los casos, estos delitos deslegitiman la institución dónde tienen lugar, sino sólo a quienes los cometen, y a quienes los ocultan.
Muchos anticlericales utilizan los crímenes, reales o imaginarios, cometidos por la Iglesia, para deslegitimarla. Centremonos sólo en los reales. Por ejemplo, la Inquisición. Dejando de lado los siglos que han pasado desde que la Inquisición cometió sus crímenes, existen dos factores que los anticlericales siempre prefieren ignorar: el primero es que la Inquisición fue un instrumento básicamente político ("La Inquisición se convirtió en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona, a quien servía como instrumento del poder real", Wikipedia). Lo importante del tiempo que ha pasado desde entonces, no es porque consideremos que los crímenes "prescriben" al cabo de cierto número de siglos, sinó porque la Inquisición, como todo hecho histórico, debe ser contextualizada en su época, y no juzgada desde el punto de vista actual. En este sentido, la época en la que se sitúa la Inquisición es una época cruel y dura en la historia europea.
Hay incluso quienes culpan a la Iglesia de que la Edad Media fuese una época tan oscura. Parece bastante evidente que si la Edad Media fue como fue, es debido principalmente, al sistema feudal y sus consecuencias; y al hacinamiento de personas por primera vez en la historia sin higiene ni sanidad (que desemboca en las epidemias de peste).
Existe otro grupo de argumentos mucho más actuales, que son los que utilizan los crímenes cometidos por MIEMBROS de la Iglesia en decadas recientes, esto es, los casos de abusos a menores ocurridos en Irlanda, EEUU y otros lugares. Nadie duda de la gravedad de estos hechos, y la Iglesia menos que ello (recordemos que en todo el nuevo testamento, sólo existe un pasaje susceptible de ser interpretado como una justificación de la pena de muerte, y es precisamente a los que ofenden a los menores, Mateo 18,6); pero la pregunta es, ¿deslegitima esto a la Iglesia en su conjunto?
Evidentemente la respuesta es no... Pero supongamos que fuese sí, ¿no quedaría entonces deslegimizada la izquierda por los múltiples crímenes cometidos en su nombre? Recordemos que en el pasado siglo, millones de personas fueron asesinados, deportados torturados, en todo el mundo en nombre de la Iglesia. Desde Cuba hasta Rusia, en China, Camboya, todo el este de Europa, los crímenes de la izquierda fueron incontables. No sólo eso, incluso en democracia, se cometieron crímenes en nombre de la izquierda (recordemos los GRAPO).
Pero aun así existe una diferencia crucial. Los casos de pederastía cometidos por miembros de la Iglesia fueron crímenes cometidos en el seno de la Iglesia, aprovechándose de su situación en la Iglesia en muchos casos, pero NUNCA en nombre de la Iglesia; por contra los crímenes cometidos por la izquierda fueron EN NOMBRE de la izquierda. Ahí radica una diferencia fundamental. La diferencia entre los crímenes cometidos EN NOMBRE de una creencia y los crímenes cometidos por MIEMBROS de una creencia es fundamental.
En este sentido, recordemos la denuncia realizada por Amnistía Internacional sobre violaciones y vejaciones cometidos en los centros de acogida de menores [Antena3]. Estas denuncias, de confirmarse, no deslegitiman el trabajo realizado por miles de profesionales con menores, muchos de ellos conflictivos, ni las instituciones. Como en el caso de la Iglesia, los autores de los delitos deben ser perseguidos y castigados, y los encubridores con ellos. No deben aceptarse atenuantes ni acuerdos entre las partes (basta que la Administración se persone como acusación supongo). Pero en ninguno de los casos, estos delitos deslegitiman la institución dónde tienen lugar, sino sólo a quienes los cometen, y a quienes los ocultan.