El último artículo de Fernando Savater (Las herejes imprescindibles, fuente)se inicia con una defensa de la herejía como estímulo intelectual. Totalmente de acuerdo. Especialmente interesante me parece el fragmento "No rechazan en bloque la fe aceptada, pero la cuestionan en ciertos aspectos y apuntan perspectivas interesantes que pertenecen a la tierra de nadie, aún inexplorada."
Prosigue calificando a toda la clase política española de anquilosada y alérgica a la herejía, toda excepto UPyD, su partido, claro. Argumenta que "La desenfadada herejía representada por UPyD en nuestro panorama político ha sido probablemente la clave de su notable éxito y también causa de incomprensiones o malentendidos. " La cuestión es que de todas las características que definen las bondades de la herejía, UPyD no poseen ninguna. No aportan absolutamente ninguna novedad al panorama político español. Son simplemente una versión más nacionalista del PP; una mezcla de nacionalismo español y populismo progresista, con muchos paralelismos con el pensamiento de algunos barones socialistas (Ibarra, Bono...no en vano, Rosa Díez nació como política en el seno del PSOE). Es curioso porque él mismo en su artículo justifica el calificativo de populista al afirmar que "A UPyD le pasa algo parecido, que a fin de cuentas sus herejías decepcionan a los exquisitos porque son puro sentido común." La primera piedra del populismo, apelar al sentido común, evidentemente siempre sin argumentar porque.
Lo único que les diferencia del PP es que han convertido la guerra contra las lenguas minoritarias (y especialmente contra el catalán) en su única razón de ser, en su identidad política. Pero eso no les convierte en herejes, al contrario, porque no aportan un nuevo punto de vista, sino, y eso es lo más irónico, un punto de vista más intransigente (como diría Savater, en "discípulos de Torquemada").
Sus afirmaciones finales son todas ellas perlas del supuesto sentido común de UPyD: "Y es mero sentido común señalar que el bilingüismo puede ser en su caso un loable deseo pero nunca un objetivo obligatorio al que supeditar otros intereses, educativos o sociales." El señor Savater habla del bilingüismo como si fuese el fin en sí mismo, quitándole a la palabra su sentido; el bilingüismo implica que dos lenguas puedan convivir juntas en un mismo territorio, con la riqueza lingüística que eso implica, és más el bilingüísmo aporta evidentemente riqueza educativa y social. Lo que realmente es de sentido común es que a nivel educativo, social o de cualquier otro aspecto, es mejor hablar dos lenguas que una.
"No hace falta más que sentido común para considerar una mascarada denigrante el espectáculo del Senado reunido con traductores y pinganillos en la oreja para entenderse entre españoles que comparten precisamente para eso una lengua constitucionalmente reconocida." Lo malo de los argumentos que se basan en un supuesto prágmatismo es que son excesivamente fáciles de desmontar. Si al señor Savater le producen tanta alergía "traductores y pinganillos", ¿aboga porque en Bruselas nuestros políticos utilicen sólo el inglés? Mucho me temo que no.
Prosigue calificando a toda la clase política española de anquilosada y alérgica a la herejía, toda excepto UPyD, su partido, claro. Argumenta que "La desenfadada herejía representada por UPyD en nuestro panorama político ha sido probablemente la clave de su notable éxito y también causa de incomprensiones o malentendidos. " La cuestión es que de todas las características que definen las bondades de la herejía, UPyD no poseen ninguna. No aportan absolutamente ninguna novedad al panorama político español. Son simplemente una versión más nacionalista del PP; una mezcla de nacionalismo español y populismo progresista, con muchos paralelismos con el pensamiento de algunos barones socialistas (Ibarra, Bono...no en vano, Rosa Díez nació como política en el seno del PSOE). Es curioso porque él mismo en su artículo justifica el calificativo de populista al afirmar que "A UPyD le pasa algo parecido, que a fin de cuentas sus herejías decepcionan a los exquisitos porque son puro sentido común." La primera piedra del populismo, apelar al sentido común, evidentemente siempre sin argumentar porque.
Lo único que les diferencia del PP es que han convertido la guerra contra las lenguas minoritarias (y especialmente contra el catalán) en su única razón de ser, en su identidad política. Pero eso no les convierte en herejes, al contrario, porque no aportan un nuevo punto de vista, sino, y eso es lo más irónico, un punto de vista más intransigente (como diría Savater, en "discípulos de Torquemada").
Sus afirmaciones finales son todas ellas perlas del supuesto sentido común de UPyD: "Y es mero sentido común señalar que el bilingüismo puede ser en su caso un loable deseo pero nunca un objetivo obligatorio al que supeditar otros intereses, educativos o sociales." El señor Savater habla del bilingüismo como si fuese el fin en sí mismo, quitándole a la palabra su sentido; el bilingüismo implica que dos lenguas puedan convivir juntas en un mismo territorio, con la riqueza lingüística que eso implica, és más el bilingüísmo aporta evidentemente riqueza educativa y social. Lo que realmente es de sentido común es que a nivel educativo, social o de cualquier otro aspecto, es mejor hablar dos lenguas que una.
"No hace falta más que sentido común para considerar una mascarada denigrante el espectáculo del Senado reunido con traductores y pinganillos en la oreja para entenderse entre españoles que comparten precisamente para eso una lengua constitucionalmente reconocida." Lo malo de los argumentos que se basan en un supuesto prágmatismo es que son excesivamente fáciles de desmontar. Si al señor Savater le producen tanta alergía "traductores y pinganillos", ¿aboga porque en Bruselas nuestros políticos utilicen sólo el inglés? Mucho me temo que no.
"Y defender el derecho a que la educación pública explique valores cívicos que no son de ningún partido porque ya están vigentes -como la tolerancia ante diversas opciones sexuales, el laicismo efectivo, etc...- también es mero sentido común." UPyD defienden el derecho de cualquier español en ser educado en la lengua que desee (realmente sabemos que únicamente defienden el deber de cualquier español de ser educado en español), entonces, ¿por qué són tan intolerantes con las personas que quieren ser educados de otra manera? ¿Por qué le niegan el derecho a los padres a escoger como quieren que sean educados sus hijos? Oficialmente piden que puedan elegir en tre castellano y catalán, pero les niegan el derecho a decidir entre ciudadania y religión. ¿Por qué? Porque ellos ya han decidido que religión no les conviene...
Herejía señor Savater es Aralar, que se desligaron de una organización terrorista para defender sus principios de manera democrática. Herejía sería un partido nacionalista catalán de derechas, por ejemplo. UPyD no es ninguna herejía, UPyD es más de lo mismo, UPyD es nacionalpopulismo.
Herejía señor Savater es Aralar, que se desligaron de una organización terrorista para defender sus principios de manera democrática. Herejía sería un partido nacionalista catalán de derechas, por ejemplo. UPyD no es ninguna herejía, UPyD es más de lo mismo, UPyD es nacionalpopulismo.
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