Últimamente han surgido dos noticias relacionadas con la religión en Europa que han provocado bastante polémica. La primera fue la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos afirmando que la presencia de crucifijos en las aulas viola la libertad religiosa [EuropaPress]. La otra noticia ha sido la aprobación, con el 57% de votos a favor, de una prohibición de construir nuevos minaretes en las mezquitas en Suiza [BBC].
Son dos noticias importantes, porque dan fe de la evolución que sigue la sociedad europea. En primer lugar, dejan patente la distancia que separa a la mayoría de ciudadanos de las administraciones y de algunos de sus gobernantes. Mientras la inmensa mayoría de ciudadanos no se sienten ofendidos por las cruces en las escuelas, los gobiernos toman iniciativas para eliminarlas de ellos. En el otro extremo, mientras los ciudadanos siguen con temor la proliferación de mezquitas, los gobiernos ponen todo tipo de facilidades para su construcción.
Pero todos somos conscientes de que la opinión pública no siempre acierta en sus percepciones y decisiones; la historia nos da múltiples muestras de ello (pero basta el ejemplo de Berlusconi en Italia o Hugo Chavez en Venezuela).
Analicemos cada noticia por separado. En el caso del crucifijo, se ha argumentado que su presencia es fruto de la tradición. Así es. Entonces es necesario que exista alguna razón para eliminarlos, no es suficiente con que a algunos les disguste. Y ahí está la la discusión. ¿Supone la presencia del crucifjo una agresión para los no creyentes? Los partidarios de retirar las cruces afirman que sí, pero no argumentan porqué, simplemente su presencia resulta una "agresión", una "violación", una "coacción", etc. Visto fríamente, parece más bien una pieza más en la limpieza religiosa de nuestra sociedad.
Respecto a la prohibición de nuevos minaretes (no de nuevas mezquitas), la cuestión resulta mucho más compleja. El hecho de que se prohiba construir nuevos minaretes se puede interpretar como un primer paso hacia la prohibición de construir nuevas mezquitas; o como un fin en sí mismo, eliminar la visibilidad de estos edificios. Esta claro que el referendum de esta votación es fruto del racismo, del miedo al diferente (de hecho la misma motivación que mueve a los cruzados por la supresión de los crucifijos en las escuelas).
A pesar del temor que pueda provocarnos el Islam (o, si lo prefieren, la interpretación que algunos creyentes hacen de él) y su expansión en Europa, iniciativas como la adoptada en Suiza no son nada positivas. Las razones son distintas: en primer lugar, es innegable que se opone a los principios de la igualdad promulgada en la Declaración de Derechos Humanos; en segundo lugar, y más pragmáticamente, esto será utilizado por grupos radicales para justificar (o mejor dicho, como excusa) para sus crímenes.
Pero ya que estamos hablando del tema de las mezquitas construidas en Europa. El aspecto más preocupante es quién las financia. ¿Porqué algunos paises musulmanes pelean por construir las mezquitas en Europa? [WebIslam] ¿Porqué se pelean por enviar "sus" imanes a las mezquitas de Europa? Es ahí donde los gobiernos europeos deben intervenir, no se puede permitir que gobiernos extranjeros utilicen lugares de culto como centros de adoctrinamiento e influencia.
Son dos noticias importantes, porque dan fe de la evolución que sigue la sociedad europea. En primer lugar, dejan patente la distancia que separa a la mayoría de ciudadanos de las administraciones y de algunos de sus gobernantes. Mientras la inmensa mayoría de ciudadanos no se sienten ofendidos por las cruces en las escuelas, los gobiernos toman iniciativas para eliminarlas de ellos. En el otro extremo, mientras los ciudadanos siguen con temor la proliferación de mezquitas, los gobiernos ponen todo tipo de facilidades para su construcción.
Pero todos somos conscientes de que la opinión pública no siempre acierta en sus percepciones y decisiones; la historia nos da múltiples muestras de ello (pero basta el ejemplo de Berlusconi en Italia o Hugo Chavez en Venezuela).
Analicemos cada noticia por separado. En el caso del crucifijo, se ha argumentado que su presencia es fruto de la tradición. Así es. Entonces es necesario que exista alguna razón para eliminarlos, no es suficiente con que a algunos les disguste. Y ahí está la la discusión. ¿Supone la presencia del crucifjo una agresión para los no creyentes? Los partidarios de retirar las cruces afirman que sí, pero no argumentan porqué, simplemente su presencia resulta una "agresión", una "violación", una "coacción", etc. Visto fríamente, parece más bien una pieza más en la limpieza religiosa de nuestra sociedad.
Respecto a la prohibición de nuevos minaretes (no de nuevas mezquitas), la cuestión resulta mucho más compleja. El hecho de que se prohiba construir nuevos minaretes se puede interpretar como un primer paso hacia la prohibición de construir nuevas mezquitas; o como un fin en sí mismo, eliminar la visibilidad de estos edificios. Esta claro que el referendum de esta votación es fruto del racismo, del miedo al diferente (de hecho la misma motivación que mueve a los cruzados por la supresión de los crucifijos en las escuelas).
A pesar del temor que pueda provocarnos el Islam (o, si lo prefieren, la interpretación que algunos creyentes hacen de él) y su expansión en Europa, iniciativas como la adoptada en Suiza no son nada positivas. Las razones son distintas: en primer lugar, es innegable que se opone a los principios de la igualdad promulgada en la Declaración de Derechos Humanos; en segundo lugar, y más pragmáticamente, esto será utilizado por grupos radicales para justificar (o mejor dicho, como excusa) para sus crímenes.
Pero ya que estamos hablando del tema de las mezquitas construidas en Europa. El aspecto más preocupante es quién las financia. ¿Porqué algunos paises musulmanes pelean por construir las mezquitas en Europa? [WebIslam] ¿Porqué se pelean por enviar "sus" imanes a las mezquitas de Europa? Es ahí donde los gobiernos europeos deben intervenir, no se puede permitir que gobiernos extranjeros utilicen lugares de culto como centros de adoctrinamiento e influencia.