Sunday, April 18, 2010

Islam, la eterna inocencia

Estamos inmersos en el escándalo de los abusos sexuales realizados por miembros de la Iglesia Católica. Los crímenes cometidos por estos individuos (es cierto, con la cobardía de algunos miembros en la jerarquía como cómplice) han convertido a todo el clero, y casi a todo el cristianismo, en sospechosos.

Es sólo el último ejemplo de una serie de acusaciones (reales o imaginarias) de las que ha sido objeto la Iglesia, desde hace dos mil años.

Antes que nada es necesario diferenciar entre los crímenes cometidos dentro del seno de la Iglesia o aprovechándose de su posición como miembros de la Iglesia; y los crímenes cometidosen nombre de la Iglesia.

Dentro del primer grupo se engloban los abusos, dentro del segundo estarían la Inquisición o las Cruzadas. Pero vemos continuamente como interesadamente se mezclan ambos conceptos, se extrapolan de su contexto histórico y, muy frecuentemente, se falsean.

El imperio romano fue el primero en propagar acusaciones contra la Iglesia. Los actuales anticlericales no hacen más que continuar esa estrategia.


Todo ello contrasta totalmente con el trato que recibe el Islam de los medios de comunicación. Es cierto que existen excepciones, pero también es verdad que las críticas al Islam son muchímo menores y casi circunscritas a ambientes "extremistas". ¿A qué es esto debido?


Las razones son varias. La primera y evidente es el temor a ser acusado de "racista". La corrección política se ha convertido en la actualidad en el mayor censor de Europa y norteamerica.

También existe otro motivo evidente, y es el miedo. No es necesario recordar la fatwa con la que Salman Rushdie ha vivido las dos últimas décadas o el fin que sufrió Theo Van Gogh.

También pueden existir intereses por parte de las administraciones, con la colaboración de la mayoría de medios de comunicación, de no promover el racismo latente (especialmente en una época de crisis como la actual).

Pero el principal motivo es la gran habilidad del Islam de distanciarse de los crímenes cometidos en su nombre, e incluso de culpabilizar a otros de ellos.

Veamos algunos ejemplos. A nivel local, tenemos los imanes, que serían el equivalente a los curas católicos o a los popes ortodoxos. Algunos de ellos se han visto envueltos en escándalos varios: discriminación contra las mujeres (imán de Lleida), apología de la violencia contra las mujeres (imán de Fuengirola); y otros acusados de abusos a menores (El Agar, en Cartagena [MSN]), propagación del islamismo radical, etc. Pero en todos estos casos se han repetido los mismos argumentos:

a) Que los imanes, por tratarse de "el islam carece de clero y un imán, en principio, puede ser cualquier persona que conozca bien el ritual del rezo"; es decir, ejerce un papel equivalente al de los curas en el catolicismo, pero sin la responsabilidad de aquellos: sus palabras y/o acciones nunca pueden ser adjudicadas al islam.
b) Que sus interpretaciones del Islam no tienen porqué ser correctas.
Así pues, los actos o palabras de los imanes no afectan ni al Islam ni al Corán.

Después tenemos los actos de expansionismo islamista alrededor del mundo. Y no me refieron sólo al terrorismo, del que también hablaremos, sinó del islamismo propiciado por casi todos los estados islámicos del mundo. La limpieza étnica en Sudan, es el ejemplo más claro. Pero los casos son incontables; uno que me parece especialmente tristes, es el caso de los asirios en Turquia.

Y finalmente, tenemos el fenómeno más conocido pero también, tal vez, el más incomprendido, el terrorismo. Y digo incomprendido porque raramente se analizan las implicaciones de los actos terroristas cometidos en nombre del Islam. Estos crímenes se atribuyen usualmente a la venganza por la situación que se vive en sus paises de origen, por la guerra o la pobreza, de la que culpa a Occidente en genérico.
Pero este argumento se desmonta cuando analizamos la nacionalidad u origen de los terroristas que atentaron en EEUU y Europa: marraoquis, tunecinos; y en la organización: egipcios, saudis... Por ejemplo, en los atentados que tuvieron lugar en Escocia en 2007, algunos de los terroristas eran médicos que ejercían en el Reino Unido. [BBC]
Pero la respuesta más difundida por el islam ante los atentados terroristas cometidos en su nombre es que se trata de individuos u organizaciones que realizan una interpretación incorrecta del Corán, cosa que ya demostramos que era falsa. [Yihad, un problema de interpretació?]
He aquí el doble rasero, los crímenes cometidos aprovechándose de la pertenencia a la Iglesia, pero que nada tienen que ver con la fe, convierten a todos los católicos en criminales o complices; en cambio, los crímenes cometidos en nombre del Islam, no tienen mayor importancia.
Incluso muchos medios de comunicación parecen querer olvidar la autoría de algunos de estos atentados; obviando la palabra "islámico", "islamista" o cualquiera similar al hablar de los atentados de Madrid.

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