Showing posts with label bancos. Show all posts
Showing posts with label bancos. Show all posts

Saturday, June 11, 2011

¿Quién tiene la culpa de la crisis?

Últimamente han surgido tres noticias que han resurgir la cuestión de la culpabilidad por la crisis. El Oscar al mejor documental para "Inside Job", las noticias de Islandia sobre el juicio a su ex-primer ministro y la aparición del movimiento de los "indignados" han hecho que algo tan aparentemente esencial pero ignorado como saber quién/es fue/ron (o si es el caso, fuimos) responsables de la crisis haya vuelto a ser motivo de debate.

En un extremo están los que culpan única y exclusivamente a los bancos; en el otro los que defienden que la responsabilidad está repartida entre todos por igual. Las dos posturas me parecen bastante insatisfactorias y simplistas.

Es evidente que los bancos no son los únicos responsables de la crisis. Los gobernantes tuvieron su parte de responsabilidad (no sólo por la comisión de delitos algunos, sinó también por permitir y/o promover que el sistema se desarrollase de forma totalmente descontrolada y por ignorar/ocultar el riesgo de derrumbe del mismo. Y también los ciudadanos a nivel individual (por haber incurrido en un endeudamiento excesivo); la cuestión pendiente es si los ciudadanos tenemos una responsabilidad a nivel global, por no haber controlador suficientemente a nuestros banqueros, constructores, políticos...

El caso islandés está resultando paradigmático sobre las responsabilidades de la crisis y su solución:

"Tres meses para pagar. Islandia tiene ese plazo límite para compensar a los Gobiernos británico y holandés con unos 4.000 millones de euros si no quiere ir a los juzgados. La asociación europea de libre comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) anunció ayer por carta al Ejecutivo islandés que tomará medidas legales al final de ese periodo para poner fin al denominado caso Icesave, una filial de uno de los grandes bancos islandeses (Landsbanki) a cuyos clientes compensaron los fondos de garantía de depósitos holandés y británico tras la quiebra de la entidad. El Parlamento islandés ha llegado en dos ocasiones a acuerdos para hacer frente a ese pago. En ambos casos, la negativa del presidente Ólafur Grímsson a firmar la ley obligó a convocar sendos referéndums. Las dos veces los islandeses votaron no al pago de esa factura por los desmanes causados por una de sus entidades financieras." [El País]

Es decir, inversores británicos y holandeses invierteron en una banco islandes y al quebrar éste, sus respectivos estados les devolvieron el dinero. Ahora Reino Unido y Holanda pretenden que los ciudadanos islandeses les devuelvan ese dinero. Pero si la responsabilidad era del banco y éste ha quebrado, ¿por qué deberían hacerse responsables los ciudadanos? Se supone que es por haber votado unos gobernantes que permitieron que el sistema ecónomico islandés colapsará.

En mi opionión existen otros dos agentes con muchísima mayor responsabilidad que los ciudadanos islandeses y que han escapdado sin asumir responsabilidad de la crisis.

En primer lugar las organizaciones macroeconómicas, como el FMI y el Banco Mundial. Se supone que son los mayores expertos en economía. Si el sistema bancario islandés estaba asumiendo riesgos excesivos, ¿por qué no lo advirtieron? Si lo advirtieron, los ciudadanos británicos y holandeses que invirtieron su dinero en ellos lo habrían hecho asumiendo el riesgo; y en el caso de que ese riesgo hubiese sido ocultado por los bancos/gestores de sus paises que les aconsejaron, la responsabilidad debería recaer sobre ellos también. Por qué los ciudadanos islandeses deben ser conscientes de la situación de sus bancos cuando el FMI y el Banco Mundial, que son las máximas autoridades en esta materia a nivel mundial lo ocultan?

En segundo lugar tenemos a las Agencias de Calificación, uno de los personajes recurrentes en las entradas de economía de este blog. Las Agencias de calificación, como su nombre indica, se dedican a calificar la fiabilidad/riesgo de estados, bancos, etc. Curiosamente, una de las principales agencias de calificación más importanes, Moody's, premiaba la economía islandesa con el máximo de calificación, AAA, pocos meses antes de su derrumbe.

Y lo más curioso es que las agencias de calificación, no sólo no han tenido que responder por irregularidades o al menos por haber realizado MUY MAL su trabajo, sinó que SIGUEN RIGIENDO EL DESTINO ECONÓMICO de la economía mundial, como se demuestra cada vez que recalifican la deuda española. Es decir, aun aceptando que no hayan cometido ninguna ilegalidad, como defiende Xavier Sala i Martín, al menos sí tendrán alguna responsabilidad por incompetencia.

Después tenemos a los bancos. Si somos propietarios de una PYME y vendemos nuestros productos/servicios sin garantía de pago, sin duda nuestra empresa quebrará, y la opinión general será que, dejando de lado la evidente ilegalidad de nuestros clientes morosos, somos en parte responsables de ello. Los bancos, en cambio concedieron hipótecas a personas que, en un escenario negativo como el actual, no podrían pagarlas, y cuando ésto ha sucedido, se han quedado la propiedad y siguen reclamando la deuda, pero además, cuando los insolventes han sido muchos, papá Estado (es decir, los ciudadanos) ha tenido que acudir a premiarles por su gestión irresponsable.

Y además existe otra responsabilidad de los bancos que raramente se tiene en cuenta. Y es que los bancos no sólo participaron en la burbuja concediendo hipótecas a los compradores de los pisos, sinó que además, en el origen, prestaron el dinero a los constructores para poder comprar los solares a precios exagerados.

Los defensores de que todos/nadie tuvo una mayor responsabilidad en la aparición de la crisis olvidan que la responsabilidad es directamente proporcional a la información de que se dispone, olvidan que los ciudadanos tenían la obligación de conocer los riesgos de las obligaciones que adquirían, pero los gobernantes y los organismos como el FMI o el Banco Mundial tenían la obligación de informarles acerca de la situación real de la economía mundial, y especialmente de los riesgos que ésta asumía.

Tuesday, May 24, 2011

La crisis que nadie podia preveer: 2007 (II)

Ya hablamos anteriormente acerca de lo interesante que resultaba, visto en perspectiva, que el Santander hubiese vendido todas sus sedes en 2007 ("La crisis que nadie podía preveer: 2007").

Este movimiento del Santander provocó dudas que se vieron reflejadas en un artículo publicado el 22/06/07 en El País, de título tan explícito como: "¿Por qué los bancos venden sus inmuebles?".

"Horas después, el segundo mayor banco español, el BBVA, ha anunciado la venta de sus principales inmuebles en Madrid, con la excepción del emblemático Palacio de Recoletos. La operación, en realidad, constituye un intercambio de esos activos por terrenos propiedad de otra empresa para llevar a cabo un ambicioso desarrollo inmobiliario que incluiría la construcción de sedes para sus diversos servicios, en el norte de Madrid, hoy dispersos en 10 edificios.", según se explica en el artículo.

Ante la hipótesis, por aquella época sorprendente, de que el Santander y el BBVA realizasen estas operaciones en previsión de un hundimiento del mercado inmobiliario, argumenta:

"La lógica financiera más elemental nos diría que la operación del Santander no está fundamentalmente determinada por el ciclo inmobiliario. El banco vende, efectivamente, sus activos, pero simultáneamente suscribe un contrato de alquiler a largo plazo con esos fondos inmobiliarios. Salvo que esos arrendatarios, los fondos de inversión inmobiliaria, sean particularmente torpes o excesivamente generosos, el valor actual de dichos alquileres, capitalizados al tipo de descuento aplicable al Santander como arrendatario, habrá de igualar el precio de venta de los inmuebles. La renta a pagar en concepto de alquiler será un porcentaje (el de mercado se encuentra en torno al 6%) que gira sobre el valor que hoy tienen los inmuebles.

Dicho de otra forma, ante un hipotético hundimiento del mercado inmobiliario español, lo mismo sufriría el Santander manteniendo dichos activos en propiedad que comprometiéndose a un alquiler a largo plazo, por un valor financiero equivalente: la misma proporción en que cayeran los precios inmobiliarios afectarían al valor del inmueble en propiedad, que al “valor de rescate” de un alquiler, comprometido a largo plazo, y sobre la base de unos precios de mercado previos a esa supuesta reducción de precios del mercado.

Habrá que buscar, por tanto, otras explicaciones más sólidas a esa operación. Más que una operación estrictamente inmobiliaria, parece razonable que los responsables del Santander hayan tratado de adecuar esa venta a su estrategia bancaria, tratando de optimizar recursos financieros en el contexto regulatorio y de presión por el crecimiento de negocio estrictamente bancario."


El problema es que vistas en perspectiva, estas operaciones resultan muy sospechosas.